POMPEII

La historia de Pompeii es la historia de 4 amigos que fundan este Ecommerce hace 2 años y que en su tercer año de vida va camino de facturar 4 millones de euros. Con un capital inicial de 18.000€ se lanzaron a la aventura y en Elche encontraron un proveedor que les fabricó sus primeros 350 pares de zapatillas. Sin recursos para hacer marketing, la marca Pompeii se comenzó a construir con este hándicap por lo que tuvieron que tirar de imaginación, marketing de guerrilla y redes sociales para empezar a hacerse un hueco en el mercado.

Tras comenzar a generar ruido en las redes sociales a golpe de contenido pero sin producto, y apoyándose en bloggers de moda, decidieron probar su primer acercamiento a la venta al público abriendo una pop up store en Madrid. En un fin de semana y con apenas 4.000 seguidores en las redes, lograron vender todo el stock disponible. El éxito les condujo a replicar el modelo en Barcelona, Valencia, otras ciudades españolas y finalmente a abrir una tienda online, pero con el mismo concepto: apertura exclusiva durante un fin de semana.

Una vez constatado el éxito de Pompeii en las pop up store, nos decidimos a abrir nuestra primera tienda online: un sencillo wordpress que encargaron a un amigo por 300 euros. Y con una sorpresa: no existía botón de compra alguno, los usuarios que visitaban la web solo podían ver el producto, pero no adquirirlo. Y una vez más, probaron la misma fórmula que les había resultado en tiendas físicas: abrir la tienda online de viernes a domingo: “nos sorprendimos al comprobar que con una tienda online de 300 euros logramos vender 1.000 pares de zapatillas durante el primer fin de semana, sin ninguna inversión de marketing, porque la gente confiaba en nosotros a través, simplemente, de las redes sociales”.

Hoy la compañía espera cerrar 2017 con unas ventas por encima de los 4 millones de euros, respetando siempre sus valores: honestidad y generación de confianza al consumidor, apostando siempre por añadir valor a la marca y al producto por encima de focalizarse y obsesionarse con las ventas.

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